Si el cierre no encaja, puede deberse a un pequeño defecto de montaje. A veces, una mala alineación o una guía telescópica demasiado extendida impide que la otra se bloquee. También es posible que las bolas se hayan salido de su jaula. En ese caso, basta con reiniciar el sistema, tal y como se muestra en nuestro vídeo explicativo: